Arrancada la campaña 2017/18, ¿qué panorama nos espera?

 

Con la cosecha de Estados Unidos en el espejo retrovisor, el mercado tornó su mirada hacia Argentina y Brasil, que se encuentran en plena siembra tanto de soja como de maíz.

En soja, los niveles productivos de país del norte llevaron al mercado de Chicago a marcar el mínimo en mitad de agosto, muy anticipadamente con respecto a la fecha de recolección real de los cultivos.

Por el lado del maíz en cambio, recién ahora nos encontramos explorando los mínimos, con el último golpe propiciado por el USDA en  su informe mensual de noviembre.

Hasta el mismo, el mercado lateralizaba en un rango de u$s 135 /tn – u$s 140 /tn.

El dato que vino a sacudir las cotizaciones y enviar los precios un nivel inclusive más abajo fue el dato de rendimiento: 110,1 qq/ha promedio a nivel nacional, récord total y absoluto, que coloca a la producción total en 370,3 M tn, solamente 14 M tn por debajo del año pasado, pero alcanzada con un menor área (1,5 M ha menos).

Consecuentemente con el alto nivel de oferta, y de un mundo en el cual las tasas de interés reales son 0 o negativas, es que se puede apreciar que nos encontramos en mínimos históricos de volatilidad, y más aun considerando el hecho de que ya estamos con un climático sudamericano en puerta.

Es un buen momento para operar opciones, comprando volatilidad barata (la volatilidad es uno de los componentes claves para determinar el precio de una opción o prima de la misma).

Ahora bien, pareciera que por el lado del maíz lo peor ya estaría descontado en los precios, más aún cuando se aprecia que los fondos especulativos de inversión sostienen al momento una posición netamente vendida, ostentando un 17,7 % del interés abierto short.

Puede todavía agudizar las bajas vendiendo más, pero con un mercado climático sudamericano en puerta, difícilmente lo hagan.

En soja, contrariamente, siguieron un trayecto de compras mientras se esperaban retrasos de siembra en Argentina y Brasil. Al momento, nuestro vecino país lleva sembrado un 68 % del total, 5 % menos que el año pasado y el promedio.

Se ha venido recuperando fuertemente en las últimas semanas, a medida que las lluvias llegaron y cargaron los perfiles. Puntualmente, en Mato Grosso, la siembra alcanza el 80 %, retrasado con respecto al año pasado (que recordemos rayó la perfección), pero adelantado, inclusive, con respecto al promedio.

Más allá del progreso de la siembra, es destacable el hecho de que el área de soja aumentará cerca de un 3% interanualmente, y el cultivo que retrocedería para darle sitio es el maíz de primera.

Lógicamente, si hablamos de aumento de soja en Brasil, asumimos un aumento del maíz de safrinha o de segunda.

Entonces, si le agregamos el hecho de que en nuestro país no se logró sembrar la totalidad de lo estimado de maíz de primera, es que esperamos un comportamiento diferencial de los precios para un maíz y el otro.

Con lo cual, el spread entre las posiciones abril y julio en MATba, hoy en u$s 4,5 /tn podría ampliarse. Otra cuestión a seguir de cerca es la poca probabilidad de que se dé un viraje del área que no llegó a sembrarse de maíz por soja, más allá de que la relación soja/maíz viene fortaleciéndose, inclinando la balanza hacia la soja.

Entonces, en un año sin sobresaltos climáticos, es esperable que ese diferencial se amplíe.

El panorama para la soja es distinto, ya que lo que se espera a nivel local es un gran volumen que pasará de campaña, fruto de la inversión del mercado reflejada en que vale más la mayo 2018, que la noviembre actual, cuando típicamente se paga cierto premio en época de contra cosecha.

Por la coyuntura del momento, la industria y la exportación no hicieron el diferencial que alcanzan siempre en cosecha, como consecuencia de una situación del productor agropecuario con mucho más aire financiero, impulsado no solo por la mejora del acceso al crédito sino también por los buenos resultados de incorporar en la rotación al trigo.

Otra cuestión de fondo para la soja es que ya se aprecia en los precios futuros la quita de retenciones implícita al realizar el análisis de la relación teórica de las posiciones locales en MATba frente a Chicago.

Por supuesto, no esperar que relación mayo MATba/mayo CME valga el 72,5 % teórico, ya que siempre esta relación se debilita dada la realidad de que mayo es nuestra posición de cosecha por excelencia.

Es decir, que al ver una relación 71,6 %-como se encuentra hoy jueves 16/11-nos indica que ya está puesta allí la quita de retenciones.

La exportación viene adelantada en términos interanuales, lo que se suma al gran carry como argumento bajista, considerando un año normal. Al momento, llevan compradas 5,6 M tn, vs 3,7 M tn a la misma altura del año pasado.

La cosecha del trigo ya está arribando, con un nivel de avance nacional que supera el 12 %.

El avance se da en el norte, mientras que en la mayor proporción del área sembrada, el trigo se encuentra en estadíos reproductivos. En Buenos Aires el 55 % está en floración, mientras que en Córdoba el 66% y en Santa Fe el 71% está llenando grano. En el norte de la región triguera más del 90% ya se encuentra en madurez fisiológica.

En su mayoría el trigo se reporta en buen estado

Por último, se aclara que el INTA continúa registrando anomalías negativas de la temperatura de la superficie del mar en el Océano Pacífico Ecuatorial (región Niño 3.4) que evidencian condiciones de fase neutral en curso.

A partir de la última información, sigue siendo probable la persistencia de condiciones mayormente neutrales del evento ENSO durante la primavera austral. Esta cuestión no es menor, ya que otros analistas están inclinándose en afirmar que nuestra primavera y verano serán Niña. En diciembre estarían los datos conclusivos al respecto.

 

Fuente: Mariano Bignon – BLD