MAÍZ – INFORME MENSUAL

 

El devenir climático en EE.UU. capta la atención del mercado, y domina la operatoria en pleno desarrollo de la campaña americana. Al mismo tiempo, persiste la incógnita sobre el área final sembrada.

  • Con la siembra ya finalizada en EE.UU., ahora la evolución de las condiciones climáticas dominan el ánimo de las ruedas con la típica volatilidad que suele imprimir tal fenómeno.
  • El mercado aún aguarda a la espera del dato concreto sobre la superficie destinada al cultivo en el presente ciclo.
  • En adelante, el desarrollo de los cudros y la especulación sobre los rindes potenciales, jugarán un papel fundamental.
  • Aún con el panorama de oferta un tanto incierto, el nuevo informe mensual del USDA, esbozó un escenario de mayores stocks finales tanto para el presente ciclo como el venidero.
  • Sudamérica aporta tranquilidad desde el hemisferio sur, ante el ingreso de una gran cosecha de segunda en Brasil y Argentina.
  • En nuestro país, las cotizaciones locales parecen desvincularse parcialmente de la tendencia externa ante un  clima favorable al avance de la cosecha y el gran volumen que ingresa de mercadería de segunda.

 

LA PRODUCCIÓN NORTEAMERICANA, BAJO UN MANTO DE INCERTIDUMBRE

La nueva campaña maicera en EE.UU. no deja de transmitir dudas. El período de siembra se desarrolló bajo condiciones de lluvias continuas e inundaciones que dificultaban la tarea de los productores. Así, las decisiones variaban entre sembrar, no sembrar (cobrando un seguro) o bien sembrar más tarde, fuera de la ventana temporal ideal (con los riesgos sobre el rinde que ello implica).

En este contexto, los relevamientos oficiales sobre la superficie utilizada resultaron un tanto ambiguos, ya que al momento de realizarse, el farmer americano aún mantenía desconcierto sobre sus posibilidades de siembra. Es decir, aún permanecían abiertas las alternativas de destinar superficie a otro cultivo, o directamente no sembrar y cobrar el seguro, o también arriesgarse a plantar más adelante. Al mismo tiempo, ya se convertía en una incógnita total, los planes originales de siembra vislumbrados allá en Marzo.

Ante esta situación, el mercado depositaba grandes expectativas sobre el informe de área sembrada del USDA que se emite a fin de Junio. En el mismo, se esperaba confirmar un panorama más claro sobre el área. Así, cuando en consenso se aguardaba por un ajuste respecto de la intención de Marzo, el organismo mantuvo la estimación de superficie en 37,11 mill. has. para el nuevo ciclo.

Aunque, de forma inmediata, reconoció que al momento de relevarse los datos, aún eran confusos los planes de siembra reales de los agricultores por lo cual ameritaba realizar un nuevo relevamiento más adelante. De este modo, se generó un desconcierto total sobre cuál será el área efectivamente utilizada en el corriente ciclo.

Esta incógnita, pareciera que va a resolverse en el reporte mensual de Agosto, cuando se termine el nuevo sondeo sobre los principales estados productores.

Mientras tanto, el último reporte mensual del organismo (Julio), señaló condiciones de oferta bastante optimistas. Como punto de partida inicial (aún sabiendo que merece un ajuste) utilizaron la estimación de área del informe trimestral (37,11 mill. has).

A su vez, tampoco realizó cambios en la proyección de rindes, manteniendo los mismos en 104 qq/ha.  Así, se permitió calcular una producción para el ciclo que rondaría las 352 mill. tn. Este cifra, superó en 5 mill. tn. a las expectativas promedio de los analistas privados, al mismo tiempo que significó un incremento de igual magnitud respecto del informe mensual pasado.

Por su parte, las existencias finales para la nueva campaña, fueron elevadas en 8 mill. tn., ubicándose en 51 mill. tn. Este aumento, es explicado por el poco fiable cálculo de producción, y un carry de la campaña anterior que fue revisado al alza en 3 mill. tn.

Con este escenario de fondo -y la totalidad de los cultivos ya emergiendo- el clima comienza a jugar su papel.  Cierta preocupación puso en alerta al mercado cuando las precipitaciones comenzaron a escasear y las temperaturas se tornaron más elevadas que lo normal. Lógicamente, se comienza a seguir de cerca la condición de las plantas y a especular con los futuros rindes.

De este modo, el mercado opera reaccionando constantemente a los cambios en los pronósticos climáticos y su posible afectación sobre el desarrollo de los cuadros. Al momento –según el último reporte oficial- un 58% de los lotes de maíz, reúne condiciones buenas a excelentes. Esto nos indica un inicio de campaña adverso, si observamos que al año pasado a esta altura del año el porcentaje de lotes que presentaba tales condiciones ascendía a 72%.

 

CON CLIMA A FAVOR, AVANZA LA COSECHA EN SUDAMÉRICA

En el hemisferio sur avanza la recolección y tal como se esperaba, ingresa a los canales comerciales una abundante producción de segunda, tanto en Brasil como en Argentina.

En el país vecino, la safrinha ya supera un 50% de la superficie y se mantienen las excelentes perspectivas de producción. La consultora privada FC Stone, elevó su estimación de cosecha de segunda en 1,5 mill. tn., ascendiendo la misma a 71,7 mill. tn.

En nuestro país, la cosecha avanza sobre un 53% del área nacional y acumula un ingreso de mercadería cercano a 28 mill. tn. El buen clima y las heladas permiten bajar los niveles de humedad en los cultivos y las tareas cobran impulso sobre todo en las regiones del centro y norte del área agrícola.  En este contexto, comienza a ingresar a buen ritmo la producción de segunda. El rinde medio nacional se ubica en 89,9 qq/ha. y la estimación de cosecha total se aproxima a   50  mill. tn.

Por su parte, el dinamismo del sector exportador ha brindando excelentes oportunidades para cerrar ventas a buen precios, asegurando márgenes de rentabilidad aceptables. Los valores oscilaron entre 150/160 U$S durante el último mes. Así, los productores ya han comprometido comercialmente 27,10 mill. tn. (25,3mill tn. de la exportación y 1,76 mill. tn. de la industria), de las cuales 23,7 mill. tn. ya tienen precio. Tal avance de comercialización, significa más de un 53% de la cosecha. De este modo, se presenta un moderado adelanto en el ritmo de ventas respecto de otros ciclos.

A su vez, el éxito de la actual campaña maicera, traslada entusiasmo para el nuevo ciclo. Los márgenes atractivos para el cereal, junto con perspectivas climáticas favorables para la siembra llevarían a un aumento de área. Las primeras labores de plantación iniciarían a principios de septiembre y se apunta a cultivar 7,4 mill. has. de las cuales 6,3 mill. has. corresponderían al grano con destino comercial.

Los pronósticos climáticos suponen lluvias favorables al cultivo desde la siembra en adelante y esto permite imaginar una nueva producción cercana a 51 mill. tn. Los precios a cosecha (Abril-20) también se ubicaron alrededor de 150/160 U$S durante el último mes, y esto ha generado ventas aprovechando tales valores. A la fecha, ya se comercializaron casi 4 mill. tn. correspondientes a la nueva campaña.

 

ESCENARIO DE PRECIOS

En el mercado mundial de referencia, los valores se han ubicado durante el último tiempo por encima de los 165 U$S, acercándose en ocasiones a niveles de 180 U$S. Fundamentalmente, la incertidumbre sobre el futuro productivo y la volatilidad propia del devenir climático, sostuvo esta dinámica en los precios.

Por otra parte, el segmento especulativo del mercado ha tomado posiciones compradoras, brindando respaldo adicional a los precios. Los fondos, aumentaron su posición neta comprada a 131.024 contratos de acuerdo al último reporte oficial.

 

 

Como puede apreciarse, los valores del maíz en el mercado local han copiado la tendencia del mercado externo durante la mayor parte de este último mes y medio. Los precios domésticos, estuvieron sujetos a la volatilidad de los precios en Chicago, con el agregado de circunstancias locales que permitían sostener ciertos niveles de precios. Por un lado, el lento avance en la recolección e ingreso de la mercadería producto de la humedad persistente en los cultivos. Por otra parte, el apetito de la demanda exportadora aportaba sostén.

Aunque, durante las últimas ruedas, el devenir de los precios parece reflejar un contexto diferente. Los valores locales ya no acompañaron la última escalada en el mercado de referencia, y han demostrado un ligero debilitamiento. Esto puede atribuirse a las mejoras climáticas recientes, con la llegada del frio intenso y ausencia de precipitaciones que permitieron el buen ritmo de las labores en campo en Argentina. Así, continúa ingresando -con firmeza- la producción de segunda y se deja sentir sobre el mercado.

 

Fuente: Grimaldi Grassi S.A