El desafío de repensar los paradigmas

 

Julián Arpón integra la Regional Villa María de Aapresid, y quisimos que comparta con los lectores de TodoAgro su mirada sobre el año agrícola 2017.

 

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Julián Arpón (derecha), junto a ingenieros en Ordoñez (Cba.)

 

“Desde el punto de vista de rendimiento fue una campaña muy buena, signada por el impacto de eventos climáticos, problemas de napas, inundaciones, suelos complicados. Desde el punto de vista de la producción de granos en nuestra región en términos de rindes fue más que interesante tanto la de maíz como la de soja, y también trigo, que hay que destacarlo en este ultimo año”.

Apunta Arpón que este panorama favoreció a los cultivos de invierno por el hecho de que tuvieron mejor perfil de agua acumulado, y además fue un invierno con mayores precipitaciones que la media.

Y allí, se detuvo para razonar respecto al equilibrio de los ciclos: “Cuando hablamos de sustentabilidad en términos de la producción agropecuaria hay que ser muy consientes que es inevitable que al producir siempre estamos modificando el ambiente y en esa modificación generalmente podemos estar en deuda con el recurso suelo.

Desde ese punto de vista estamos recorriendo caminos más que interesantes, pero falta todavía analizar rotación de cultivos, fertilización de cultivo, nuevos paradigmas de producción en general, ver si esta regionalización que debería darse de acuerdo a los tipos de suelos y adaptando sistemas productivos de una vez por todas la iniciamos”.

-En términos generales, ¿cómo estamos respecto a sustentabilidad y ambientes?
-Es un tema muy crítico. El desafío es empezar a hablar de estas cuestiones. Me da la sensación que estamos en un punto de inflexión importante, que el clima y la naturaleza hablaron. No me atrevo a hablar de degradación porque lo que estamos haciendo en realidad es generar cambios en la composición química de los suelos en virtud de que en contraprestación estamos obteniendo mayores rendimientos. Estamos en un momento donde deberíamos replantearnos si queremos seguir produciendo, de qué manera hacerlo de modo tal que no avancemos sobre el recurso suelo que es la fuente de provisión de alimentos.

 

-¿Cómo está transcurriendo la campaña gruesa en nuestra región?
-Fue motivo de análisis estas últimas semanas. El trigo está terminando una tercera campaña muy buena, termina de ofrecer rindes realmente interesantes. Aparentemente ha iniciado un proceso de año Niña o neutro y eso está replanteando las expectativas de los cultivos en adelante. En términos de fechas de siembra, de eficiencia en el tratamiento de lotes previos a la siembra, emergencia de cultivo, estado de los maíces de primera vienen a nuestro criterio bien, aunque hay determinados focos muy localizados en Villa María donde hay déficit de agua.

 

-¿Cuáles serán los desafíos del agricultor moderno en 10, 20 años?
-Un cambio de paradigma que tiene que iniciarse desde las bases hacia el Estado, las academias o centros de investigación o alguien que tome alguna definición respecto a lo que en algún momento se lo menciona como ordenamiento territorial, lo que tiene que ver con agricultura periurbana.

Empezar a trabajar entre todos e investigar estos procesos porque hay una cuestión muy real que tenemos que ser conscientes que consumidores somos todos de los alimentos que estamos produciendo entonces tenemos que avanzar hacia una conciencia social con esto.

Desde el punto de vista del agro específicamente esto de replantearnos la regionalización territorial, la región Villa María es tambera, ganadera mixta, Marcos Juárez es agrícola, entonces ir posicionando cultivos en determinados ambientes, determinados suelos, adaptar los manejos al ambiente y al suelo y no a la inversa. Instalar un modelo productivo basado en un único cultivo.

 

Fuente: Todoagro