Con mucha expectativa se llevó a cabo una nueva edición del Congreso Maizar 2022 que volvió a ser presencial. Con una importante agenda temática y especialistas de varios países del mundo, se recordó que “el maíz siempre está” entre nosotros y se impulsó la potencialidad del sector.

La multiplicidad de productos alimenticios y no alimenticios que contienen maíz, la sustentabilidad de los cultivos de maíz y sorgo, la oportunidad y el papel en la seguridad alimentaria mundial de los países de América, particularmente Estados Unidos, Brasil y la Argentina, y la necesidad de industrializar más fueron los temas centrales del XVI Congreso MAIZAR.
El Congreso Maizar 2022 fue un éxito. El encuentro de la cadena maicera y sorguera, se desarrolló de manera presencial y virtual en el Golden Center de Capital Federal. Se expusieron temas de absoluta relevancia, vinculados a aspectos técnicos, políticos y de mercados referente a los cultivos mencionados.
“El maíz siempre está”, fue el lema del importante simposio que reunió a decenas de productores y especialistas. “El maíz está en el desayuno, el almuerzo, la cena: en la leche, los copos de cereales, el huevo, la carne vacuna, de cerdos y de aves”, describió Víctor Accastello, subgerente de ACA, en la primera disertación del Congreso.
Ese primer panel, fue integrado además por el presidente de Maizar, Pedro Vigneau y el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, quien fue oportuno en su declaración. “Me ha tocado la bendición de ser ministro en un momento en que el maíz es la estrella”, dijo.
La cadena de valor presente
En todos los temas evaluados a lo largo del encuentro, la cadena de valor del maíz estuvo presente. El trabajo y el valor que agrega la cadena, desde el mejoramiento genético y la biotecnología, los productos de protección y nutrición de cultivos siempre están.
Pero también los ingenieros agrónomos que asesoran desde la siembra hasta la cosecha, el transporte del cereal, la transformación del maíz en proteína animal y los distintos tipos de industrialización estuvieron a la orden del día.

“El maíz es la estrella de la bioeconomía global a la hora de generar alimentos, bioenergías e innumerables productos biológicos. Y en la Argentina aún hay mucho camino por recorrer en la materia”, expresó Acastello.
Por otra parte, con un traje hecho en base a maíz, Vigneau hizo un repaso de los problemas que afectan a la cadena. Entre ellos enumeró los derechos de exportación; la brecha cambiaria; la demora en actualizar la Ley de Semillas de 1973 y las alícuotas de importación a fertilizantes. Sin embargo, también habló sobre la falta de dólares para los insumos que deben traerse del exterior, los saldos técnicos de IVA, la escasez y aumento de precios del gasoil.
“Horizonte extraordinario de crecimiento”
A su turno, el ministro Domínguez, reconoció el importante momento que atraviesa el maíz en la Argentina y su cadena. “Veo un horizonte extraordinario de crecimiento, que no ha alcanzado el techo”, vaticinó.
Por su parte, dijo que compartía con Accastello y Vigneau que es un desafío de las políticas públicas avanzar en el valor agregado mediante una mayor industrialización. En ese sentido llevó tranquilidad acerca de la falta de insumos, como el gasoil y los fertilizantes.
“Creo que ni la siembra ni la cosecha del segundo semestre están comprometidas”, indicó, y auguró que esta campaña, pese a la sequía, “vamos a tener mejores resultados que los previstos”.
Por otro lado, celebró el trabajo de la cadena en materia ambiental: “Cuando la guerra termine, nos va a demandar la trazabilidad de nuestra producción”. Y destacó que “la agenda del Congreso nos mete de lleno en lo que se viene”.

El papel del sorgo en el Congreso
En el encuentro, se destacó el papel del sorgo, que, gracias a la gran demanda china, hoy tiene un muy buen precio internacional que empuja su recuperación. “El sorgo cuenta con un potencial enorme para crecer y expandirse. sobre todo en las dos terceras partes de nuestro territorio que son áridas y semiáridas”, explica Vigneau.
Según el líder de Maizar, probablemente, esto estimula el desarrollo de variedad de proyectos, como los valiosos alimentos sin gluten.
Vigneau dijo que la demanda se muestra sólida ya que la población mundial no para de crecer y aumenta su poder adquisitivo. “Esto produce una migración de hábitos de consumo que estimula la demanda de nuestros productos”, enfatizó.
Además, señaló que la guerra desatada por Rusia “hace que muchos países estén repesando y buscando descentralizar su política de provisión de alimentos. Lo que genera una oportunidad grande para países como el nuestro, miembros del selectísimo club que puede exportar alimentos”.
Por otra parte, quedó claro en el encuentro que, si bien el problema del cambio climático quedó desplazado, “cuando el conflicto bélico se resuelva va a volver con más fuerza”, insistieron los referentes.
El ABC Rural
