Jornada de caídas generalizadas en los precios de los granos.

Los futuros de soja transitaron con pérdidas superiores a 2 U$S/tn. y finalizaron en torno a 328 U$S/tn. Los precios atraviesan un contexto de debilidad por diversos factores. Por un lado, la pérdida de impulso en los precios del crudo transmitió debilidad a los commodities agrícolas.
Por otra parte, el mercado asimiló un nuevo reporte de cultivos del USDA. En línea a lo esperado por el mercado, el organismo recortó ligeramente la cantidad de lotes que califican como buenos a excelentes (54%).
En la misma línea, los pronósticos climáticos no aportan mayores amenazas para la soja, y agregó presión a los precios. En tanto, los operadores permanecieron a la espera de novedades sobre las relaciones comerciales entre EE.UU. y China.
Los contratos de maíz cayeron levemente y se negociaron en 145 U$S/tn. El cereal borró los avances logrados en la rueda anterior ante la disminución en los precios del petróleo. A su vez, el USDA mantuvo sin cambios el estado de los cultivos cuando el mercado esperaba por un ligero recorte. Según el organismo, un 55% de los cuadros mantienen condiciones buenas a excelentes. En tanto, comenzaron a registrarse los primeros avances en las tareas de recolección. Según el reporte, las labores representan un 4% de la superficie cosechable, en línea a lo que esperaba el mercado.
Por último, los futuros de trigo retrocedieron más de 1 U$S/tn. y se ubicaron en 178 U$S/tn. El mercado pareció poner fin al impulso en los precios proveniente de la falta de agua en el hemisferio sur. Se recuerda que en Australia y Argentina las escasas precipitaciones podrían impactar negativamente en rindes y producción final.
Por el momento no se convalidan nuevos ascensos y vuelve a ponderarse la abundante oferta de mercadería a nivel mundial. Además, la debilidad del maíz transmite ánimo bajista al trigo. Desde una perspectiva técnica, los precios del trigo encontraron límites en la media móvil de 50 días.
Fuente: Grimaldi Grassi S.A
