El Subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sammartino, pasó por Las Varillas, luego de participar de un curso de capacitación de Cambio Rural en Villa María, junto al Ing. Miguel Regis, quien también está trabajando en el ámbito de ese organismo nacional. (Gentileza semanario EL HERALDO)
En diálogo con el periodismo local, se refirió a la actualidad de la lechería desde la llegada de Cambiemos al Gobierno Nacional, y recordó que Cambio Rural “es una figura del Ministerio de Agricultura de la Nación, creado en la gestión de Felipe Solá en la década del 90 , y que tiene como brazo ejecutor al INTA .
Tuvo un muy buen comienzo, sobre todo con los grupos lecheros, y luego de algunos altibajos, hoy se lo relanza para con esa figura asistir de manera grupal a los productores lecheros en su demanda de asesoramiento y proyectos. Fundamentalmente para productores medianos y pequeños, para ayudarlos a consolidar su crecimiento y mejorar su situación económica”, explicó.
-¿Qué se realizó en este año y medio de gestión desde que asumieron en diciembre de 2015?
A.S.- Podemos decir que cuando asimismo la gestión veníamos con todos los planetas alienados para mal, en términos de un mercado internacional con precios en baja con una débil demanda, con malos precios, un mercado interno que también venía en baja, con sobre oferta de mercadería porque no se exportaba y a su vez cuando se pudieron exportar no se exportaron, veníamos con un nivel de endeudamiento de los productores y de la industria importante, y un desorden generalizado porque tampoco había información y no sabíamos dónde estábamos parados, era como un avión en una tormenta donde el altímetro, el velocímetro no funcionaban y más allá de que el diagnóstico lo teníamos claro, veníamos con muchísimas distorsiones, y encima en un marco de país que había que sincerar muchísimos precios.
Lo cierto es que si vemos esa foto, a la misma además se sumaba un grado de desconfianza de los actores muy importante, donde los productores desconfiaban de la industria, la industria desconfiaba del comercio, todos desconfiaban del gobierno y teníamos que reconstruir todo eso.
Actualmente, en julio, nos encontramos con un precio de la leche al productor que medido en dólares es comparable con cualquier país productor y protagonista del mercado mundial, bueno o muy bueno, estamos hablando de arriba de 34 centavos de dólar, recordemos que en los ´90 el precio era 20 centavos para tener una referencia, con muy buena relación con el maíz nuevamente, a diferencia de antes que la relación estaba distorsionada por una retención, ahora ya no existe esa retención, la actividad del maíz se recuperó, nos sobra maíz, no solamente alcanza para la producción de leche, de cerdos, de aves, sino también exportamos, tenemos una muy buena relación con la soja y no solamente en el costo de la alimentación en términos de lo que es el concentrado proteico, sino también en lo que es el alquiler, porque recordemos que la mayoría de los establecimientos lecheros en la zona y en Santa Fe, en esta cuenca que representa más del 70 por ciento de los tambos se produce bajo condiciones de arrendamiento en gran parte, por lo menos en la mitad, entonces tener “alquileres baratos” de soja es conveniente.
-¿Es decir que son optimistas a futuro?
A.S.-La foto es muy buena, los productores que se recuperaron del golpe climático que fueron las inundaciones, y hoy están en un régimen de producción más o menos normal, están recuperados económicamente. Los que no tuvieron ese problema hoy están bien y están invirtiendo, podemos ver el incremento en la demanda de pedido de créditos o inauguración de nuevas instalaciones, y nuevas inversiones en los tambos, pero entendamos también que muchos establecimientos todavía no se recuperaron del endeudamiento o del golpe de las inundaciones, para eso estamos trabajando en una línea de financiamiento muy fuerte en el Banco Nación que por primera vez en la historia de los últimos 30 o 40 años, podemos ofrecer a productores créditos a diez años, que era una demanda que pedían los productores, y no solamente eso que hemos facilitado el plazo, sino que las garantías para el acceso ha mejorado notablemente.
Cuando llegamos los productores tamberos casi no tenían financiamiento y hoy justamente tienen para que puedan provocar ese cambio y esa reinversión, si bien falta un montón, hemos mejorado muchísimo la situación de mercado, también el proceso de comercialización a través de la implementación de la liquidación única, vieja demanda de los productores, la leche de referencia en los laboratorios arbitrales, hoy en la página del Ministerio está el precio de referencia que le permite al productor comparar su precio con lo que paga el mercado, no solamente a nivel nacional sino a nivel de cada provincia. Vamos a continuar trabajando en este ordenamiento pero entendemos que encontramos un camino a nivel informalidad, pero los productores tienen herramientas que antes no tenían.
-¿Tienen estadísticas de la cantidad de tambos que se cerraron, y cómo evoluciona el nivel de producción de leche en nuestro país?
A.S.-Decimos que la situación es mejor porque si tomamos los meses de abril, mayo y junio últimos, la producción de leche viene creciendo en relación a los mismos meses del año pasado, y viene creciendo fuertemente, 5 por ciento, no crece más justamente por las inundaciones de la provincia de Buenos Aires. Si se toma Córdoba y Santa Fe, la recuperación habla de un 8 por ciento. Lo que decía que el precio es diferente y que la situación es mejor, se puede validar porque la producción sube, y cuando esto sucede es porque hay otro ánimo y otra situación, entonces no hablamos de voluntarismo sino hablamos de realidades.
Que se cerraron tambos, si se cerraron, y nos duele con nombre y apellido, y no queremos que se cierre ninguno, hay un fenómeno mundial a concentrarse, la concentración de la actividad parece ser algo irreversible y nosotros queremos dar la pelea a que no sea así.
En Argentina se cierran establecimientos desde siempre, en los ´80 había 33 mil hoy hay 10 mil, en estos años se han ido cerrando, en una tasa menor a lo que pasa en el mundo, en EEUU o Europa la tasa es mucho mayor. La continuidad de un tambo en el tiempo no depende tanto de las crisis a veces, sino depende mucho del proyecto familiar que haya por detrás, y nosotros queremos trabajar mucho en el proyecto Cambio Rural, que es la respuesta que queremos darle a los pequeños y medianos productores para reforzar el proyecto familiar, porque estamos convencidos de que así ese tambo va a continuar en el tiempo. Apostamos mucho a esto.
-¿Cuál es la situación con relación a la exportación de lácteos y el rol del mercado brasilero en esto?
A.S.-Nosotros seguimos siendo exportadores, a pesar de la crisis del año pasado, exportamos 300 mil toneladas de lácteos por valor de 800 millones de dólares, tuvimos muchísimos problemas en esta economía de transición que la Argentina viene padeciendo y que el gobierno está tratando de resolver sincerando una economía donde está bajando la inflación y se está recuperando mayor capacidad de consumo, cayó el consumo, la producción, las exportaciones, pero las venimos sosteniendo en términos de mercado, y Brasil es uno de los principales mercados y va a seguir siéndolo, este año logramos por primera vez que haya un gobierno nacional para acompañar a la industria para negociar un nuevo acuerdo con Brasil, donde nos pongamos en pie de igualdad por ejemplo con el Uruguay. No es solamente no es voluntarismo sino que estamos hablando de hechos.
-¿El Gobierno defiende el precio para que el consumidor pueda acceder a este producto tan importante?
A.S.-La cadena láctea argentina, hay que aclarar que la industria no está monopolizada, si uno observa los países similares al nuestro, las cuatro principales industrias aplican el 70-80 por ciento del total de leche elaborada. Cuando ves las principales industrias en nuestro país no llegan al 30 por ciento, no hay un poder monopólico, eso fue una conclusión de la comisión nacional de defensa del consumidor, que lejos estamos de un poder monopólico de la industria con respecto a poder fijar el precio en términos al productor, eso no escapa que en el pasado haya habido un proceso de carterización, que quiere decir esto, un grupo de industrias que se pongan de acuerdo en poner el precio al productor, lo cual nosotros vamos a combatir. Por supuesto que vamos a trabajar en transparentar y ordenar la cadena y evitar que ninguno se haya el vivo, pero una cosa es tratar de intervenir y fijar precios, y otra cosa es marcar la cancha y establecer las reglas claras, y sobre esto vamos a trabajar firmemente.
