Datos oficiales confirmaron que son alrededor de 460 tambos los que debieron abandonar la actividad. La cifra, más que duplica el promedio de cierres de los últimos años. Las bajas se dieron principalmente en tambos cuyas producciones no superaban los 3.000 litros diarios.
Un documento emitido por el recientemente conformado Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, estima que cerraron unos 460 tambos en el país, principalmente agrupados en aquella franja ubicada por debajo de la media productiva (2.700 lts/día de leche).
Esta cifra representa el 4% del total de tambos que hasta inicios de 2016 se estimaba que se encontraban en producción en el territorio argentino, porcentaje que estaría más que duplicando las bajas de años anteriores, que se ubicaron en el orden del 1.5% al 2% anual. Los datos fueron analizados “teniendo en cuenta el diferencial entre caída de producción total y a tambo constante y datos de los informantes calificados”, expresaron desde el OCLA, argumentando no disponer de una base firme de estadísticas previas para reconfirmar este dato.
Además, desde el Observatorio destacaron que esta tasa del 4% presenta una variabilidad que va del 7 al 2% según la cuenca láctea sobre la que se puntualice. Aunque no lo especifica, la provincia de Santa Fe está bastante por encima en el número de cierre de tambos, ya que sus cuencas son las que más se vieron afectadas por las inundaciones este año.
Estos números estimados por la entidad serían menores a los que se predijeron post consecuencias climáticas de otoño, momento en que diversos actores vinculados a la actividad mencionaron cifras cercanas a los 500 tambos sólo en Santa Fe y otros 100 en la provincia de Córdoba.
El informeargumenta que la fuerte caída en la facturación (por precio y volumen) de fines de 2015 y principio de 2016, estimada en unos $ 600.000 para un tambo medio en el lapso de un semestre, ha generado, sumado a las adversidades climáticas, una compleja situación financiera para los productores, por lo cual muchos debieron abandonar la actividad.
“El precio de la leche en la actualidad logra cubrir en promedio los denominados costos de mediano plazo pero no permite retribuir el costo de oportunidad sobre el capital invertido en el proceso productivo. Lo cual implica tasas de rentabilidad entre neutras y levemente negativas para los tambos que están por encima del promedio que expresan los casos modales”, remarca también el informe.
Industria: mercado interno y exportaciones
Se destaca una merma en la producción general cercana al 11%, lo que significa que la producción anual terminará con unos 10.100 millones de litros aproximadamente.
Según el OCLA la caída de las exportaciones cuadruplicó a la registrada por el consumo interno (20% vs. 5,3%). Expresada en litros equivalentes, la reducción interanual acumulada en los primeros diez meses -de casi 750 millones de litros- se explica en partes iguales por la disminución de las ventas externas y por el menor consumo, aunque éste último comenzó a mejorar desde octubre pasado.
Teniendo en cuenta el contexto desfavorable para el mercado en casi todo el año, tanto en consumo interno como en materia de exportaciones, aparecen algunos datos significativos en el reporte atendiendo a productos particulares de consumo. Se constató el crecimiento del 4% registrado en los quesos blandos y un “fuerte reacomodamiento interno” en lo que respecta a leche fluida. “Las versiones de corta y media vida vieron reducir sus ventas 7%, mientras que las larga vida crecieron un 7,6%”, destacaron.
En lo que atañe exclusivamente a las exportaciones lácteas, en 2016 representarán poco más del 18% de la leche procesada, bastante por debajo del promedio de los últimos 10 años que fueron cercanas al 24%, confirma el Observatorio, al tiempo que desglosa: “En los 10 primeros meses de 2016 las exportaciones alcanzaron las 247.000 toneladas, por un monto de US$ 655 millones FOB y un precio implícito promedio de US$ 2.644. Esto guarismos representaron mermas del 9% en toneladas, 32% en dólares y 25% en precio, respecto de igual acumulado del año anterior (enero-octubre)”.
Fuente: Todoagro
